La inmunidad de Wall Street ante el conflicto

Resiliencia del S&P 500 y el Nasdaq en 2026

A pesar de un inicio de año marcado por una agresiva política exterior de la administración Trump, que incluye la captura del presidente de Venezuela y amenazas militares en Irán y Groenlandia, los mercados de renta variable muestran una indiferencia asombrosa. El S&P 500 solo ha registrado tres sesiones de pérdidas en lo que va de año, acumulando una subida cercana al 1,5%. Por su parte, el Dow Jones Industrial Average ha sumado casi un 3%, mientras que el Nasdaq Composite, cargado de tecnología, avanza un 1,2%. Esta desconexión entre los titulares bélicos y los gráficos financieros sugiere que los inversores están priorizando los fundamentos económicos sobre el ruido diplomático, asumiendo que estos eventos, aunque dramáticos, no alterarán las líneas de suministro globales a largo plazo. Analizamos el riesgo geopolítico mercados en este inicio de 2026.

El S&P 500 y mercados asiáticos suben pese al riesgo geopolítico.
Los mercados globales ignoran las tensiones en Venezuela e Irán.

Por qué los mercados ya no temen a los titulares

Los analistas definen la situación actual como una «insensibilidad» del mercado. Los inversores se han adaptado a la retórica de la Casa Blanca y consideran que muchas de las acciones son movimientos tácticos de corto plazo que no requieren un reajuste de cartera defensivo. Un indicador clave de esta calma es el índice del dólar estadounidense, que apenas ha subido un 1% desde principios de año, lo que indica que no hay una fuga masiva hacia activos de refugio. Mientras no se produzca una respuesta coordinada de otras potencias militares o económicas, el mercado prefiere mantenerse en modo reactivo. Incluso en Europa, el Stoxx 600 ha sumado casi un 4%, ignorando las fricciones dentro de la OTAN por la soberanía de Groenlandia.

Máximos históricos en el Nikkei y el Kospi

La calma no es exclusiva de Occidente. El índice MSCI AC Asia Pacific ha subido más del 5% este año, alcanzando niveles récord. Tanto el Nikkei 225 de Japón como el Kospi de Corea del Sur han tocado máximos históricos recientemente. La clave de este optimismo reside en la ausencia de choques petroleros significativos. Aunque las tensiones con Irán provocaron oscilaciones iniciales, el mercado se estabilizó en cuanto se percibió un retroceso en la posibilidad de un ataque inminente. Los inversores asiáticos están más centrados en el estímulo de las políticas monetarias, los recortes de tipos en EE. UU. y el gasto masivo en inteligencia artificial, factores que sostienen las expectativas de crecimiento de los beneficios empresariales por encima de cualquier conflicto territorial.

Conclusión: El mercado tiene «piel de rinoceronte»

En BolsaKoin observamos que el inversor de 2026 ha desarrollado una resistencia psicológica sin precedentes. La geopolítica se percibe ahora como un riesgo crónico, no como un choque agudo. Sin embargo, no debemos confundir resiliencia con complacencia. Mi consejo: vigila el mercado del petróleo; si el crudo no se dispara, la bolsa seguirá su camino. Pero si una de estas «chispas» en Irán o Groenlandia llega a afectar realmente al comercio global, la corrección será rápida y dolorosa. De momento, disfruta de la tendencia, pero mantén el stop-loss ajustado.

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