Ajuste técnico tras máximos históricos
El mercado de metales preciosos ha experimentado una jornada de repliegue este viernes, marcada por una corrección superior al 1% en la cotización del metal dorado. Tras haber alcanzado un pico récord de $4,642.72 el pasado miércoles, el precio del oro al contado retrocedió un 0.5% para situarse en los $4,592.29 por onza. Esta caída responde principalmente a una recogida de beneficios por parte de los inversores, tras semanas de ganancias agresivas en el complejo de materias primas. A pesar de este retroceso diario, el activo se encamina a su segunda subida semanal consecutiva, con un avance acumulado del 1.9%, demostrando que el interés estructural por los activos refugio permanece latente en Wall Street.
Menor demanda de refugio ante la calma en Irán
La narrativa de «refugio seguro» ha perdido algo de fuerza en las últimas horas debido a señales de enfriamiento en las tensiones en Oriente Medio. La disminución de las protestas en Irán y la postura de «esperar y ver» adoptada por el presidente Donald Trump han aliviado la prima de riesgo geopolítico. A este escenario se suma la mediación de Vladímir Putin para desescalar la situación, lo que ha reducido la urgencia de los operadores por cubrirse en metales. Paralelamente, en el frente comercial, el acuerdo entre EE. UU. y Taiwán para reducir aranceles en semiconductores ha desviado parte del flujo de capital hacia el sector tecnológico, restando atractivo inmediato al oro frente a activos de mayor crecimiento.

La plata cae un 2.9% tras su rally histórico
El sector de los metales industriales y preciosos no ha sido ajeno a esta volatilidad. La plata al contado sufrió un descenso del 2.9%, situándose en $89.65 por onza, tras haber tocado un máximo histórico de $93.57 en la sesión previa. Entidades como JP Morgan han advertido sobre la vulnerabilidad del metal ante una posible corrección brusca, citando la debilidad en la demanda industrial y las restricciones comerciales en China. Por su parte, el platino cayó un 3.3% hasta los $2,330.67, mientras que el paladio perdió un 0.6% para cerrar en $1,790.78. Esta corrección generalizada es vista por muchos analistas como un respiro necesario antes de intentar atacar nuevas cotas psicológicas este año.
La Fed mantiene las tasas y el objetivo de los $5,000
En cuanto a la política monetaria, el mercado descuenta que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios durante la primera mitad del año. Según datos de LSEG, el primer recorte de 25 puntos básicos no se proyecta hasta el mes de junio. Este entorno de tipos altos sostenidos suele actuar como un viento en contra para el oro, aunque las previsiones a largo plazo siguen siendo alcistas. Algunos expertos sugieren que el precio del oro todavía tiene posibilidades de alcanzar los $5,000 en 2026, siempre que las correcciones actuales sirvan para consolidar soportes. El mercado permanecerá atento a cualquier cambio en la cúpula de la Fed y a las cifras de inflación que validen o retrasen el giro en la política económica.
Conclusión
En BolsaKoin vemos esta caída como un movimiento técnico saludable. Comprar en máximos históricos siempre es arriesgado, y esta corrección ofrece una oportunidad para aquellos que se perdieron el rally anterior. Mi consejo: vigila el nivel de los $4,500; si el precio del oro se mantiene por encima, la estructura alcista sigue intacta. La plata, al ser más volátil, requiere una gestión de riesgo más estricta en estos niveles. No te dejes llevar por el pánico de un día; en 2026, los metales siguen siendo el seguro de vida de cualquier cartera equilibrada.
Noticia de ayer ➔ 👉 La inmunidad de Wall Street ante el conflicto
